En Armenia, corazón del Eje Cafetero, esta selección de ramos y arreglos de flores amarillas sigue la tradición colombiana, que asocia estas flores con la buena suerte y el amor. Ideal para sorprender a la pareja o a un buen amigo.
Entrega el mismo día: pide de lunes a viernes antes de las 4:00 p.m., o antes de las 12:00 del mediodía los sábados, domingos y festivos.
Son dos fechas, no una: el 21 de marzo —la conocida, la que se volvió costumbre en redes— y el 21 de septiembre, que coincide casi con el Amor y Amistad. Las dos marcan un cambio de estación y las dos comparten la misma idea: el amarillo se manda para desear suerte y buena racha, no como declaración romántica. Esa es justamente su ventaja, porque se puede regalar a una amiga, a la mamá o a un compañero sin que se malinterprete.
La gente escribe «girasoles» y decide el formato después, cuando en realidad es lo que más cambia el resultado: el ramo —o bouquet, que es lo mismo— va envuelto y hay que ponerlo en agua al llegar; el florero llega con su recipiente de vidrio y se deja donde sea, sin hacer nada; y la caja va montada sobre esponja húmeda, se sostiene sola y aguanta bien un traslado. Si va a una oficina, elige caja o florero: allí no hay jarrón ni tiempo para buscarlo. Si va a una casa, el ramo da más flor por el mismo precio. Y ten en cuenta una cosa que sorprende a mucha gente: el girasol es una flor grande, de tallo grueso, y un ramo abulta bastante más de lo que aparenta en la foto; pide un jarrón ancho y con fondo, no uno estrecho.
Vale la pena entenderlo antes de comparar. Un ramo de girasoles cuesta más o menos según cuántos tallos lleve, qué tan grande sea la flor (el girasol tiene varios calibres y la diferencia se ve), si va solo o combinado con otras flores, y cómo se presenta —el vidrio o la caja rígida son parte del producto—. Y luego está lo estacional: en las dos fechas del año la flor amarilla se encarece y se agota en todo el mercado, no solo con nosotros.
El surtido es este: ramos y cajas de girasoles, bouquets y cajas de rosas amarillas, floreros que llegan con su jarrón, ramos con fruta y bouquets de flores mixtas. Y una aclaración que ahorra búsquedas: amarillo no significa girasol. La rosa amarilla cumple la misma función con un aire más clásico y en un tamaño menor. Además, la categoría no se enciende solo en marzo y septiembre: está disponible todo el año.
Conviene decirlo cuanto antes: no vendemos el recipiente por separado. Es una confusión habitual, porque «florero» sirve para nombrar tanto el vidrio como el arreglo entero. Los floreros que hay aquí incluyen la flor montada dentro y se entregan listos. Si venías por el jarrón vacío, te ahorramos la búsqueda; si venías por el arreglo, es justo esto.
Alrededor del 21 de marzo y del 21 de septiembre la flor amarilla se agota en todo el país, y no es una frase comercial: es un problema real de abastecimiento que afecta a todas las floristerías. En temporada no manejamos hora de corte, trabajamos hasta agotar existencias, así que lo que se acaba no vuelve ese día. Pedir con tres o cuatro días de antelación es la diferencia entre llevarte los girasoles que querías y conformarte con otra flor.
El girasol no se cuida como una rosa. Lo que más importa es el agua: el tallo es grueso y consume mucha, así que el jarrón hay que rellenarlo a diario los primeros días. Corte en diagonal al recibirlo y sin hojas por debajo del agua. Y un detalle que sorprende: conviene alejarlo del sol directo, porque una vez cortado el calor lo marchita antes de tiempo.
Para otras ocasiones, están Amor y Amistad y cumpleaños.